Existen muchas señales asociadas al embarazo. La más
común es la falta menstrual, pero como no todas las mujeres
tienen periodos regulares es importante observar otras señales
como: crecimiento de los pechos, náuseas, acidez, fatiga,
y micciones frecuentes.
Aun si una mujer presenta todos los síntomas es importante
reconfirmar el diagnóstico con una prueba de embarazo.
Esta prueba puede detectar la presencia de una hormona llamada
gonadotropina coriónica, que es producida por la placenta
y se encuentra presente en la sangre y en la orina de la mujer
embarazada.
Cuidado prenatal: Objetivo
El objetivo del cuidado prenatal es monitorear la salud de la
madre y del feto durante el embarazo.
Es importante visitar al médico tan pronto como sospeche
que se encuentre embarazada. Durante cada visita el médico
le hará un examen físico que incluirá: peso,
extremidades (para detectar retención de líquidos),
presión arterial, altura uterina. Además chequeará
la posición del feto y los latidos de su corazón.
Todos estos aspectos van a ser seguidos muy de cerca durante todo
su embarazo.
Su médico también podría aconsejar otros
exámenes como: Ultrasonido y monitoreo de los latidos fetales.
Durante su embarazo, su doctor puede sugerirle visitas mensuales
durante los primeros dos trimestres (semana 1 a la 28 de embarazo),
cada dos semanas de la semana 28 a la 36 y semanalmente después
de la 36 (hasta el día del parto que puede ocurrir entre
la 38 y 40ava. semana).
Cuidando de usted misma durante el embarazo
Su bebé está íntimamente conectado a usted
tanto física como emocionalmente. No sólo lo que
usted ingiere es transmitido al bebé, sino también
sus emociones y sentimientos. Como usted y su bebé comparten
endorfinas (sustancias químicas que producen una enorme
sensación de bienestar), su hijo también comparte
las emociones que usted experimente. Por eso es tan importante
sentirse feliz, tranquila y relajada. Su felicidad y sentimientos
positivos pueden inducir en su bebé sensaciones igualmente
placenteras.
Tome parte en actividades que realmente disfrute y así
ambos podrán beneficiarse de la relajación y placer
que se obtiene al realizarlas.
Tome tiempo para quererse a usted misma y a su bebé y
no olvide que es muy importante llevar un estilo de vida saludable
y comenzar lo más pronto posible con sus cuidados prenatales.
Embarazo y nutrición
Es muy importante mantener una dieta balanceada que le permita
adquirir todos los nutrientes necesarios para su bienestar y el
de su bebé. Pídale a su doctor que le recomiende
una dieta adecuada. Asegúrese que en si dieta incluya suficientes
vitaminas y nutrientes, pero modere las cantidades que ingiera.
No se trata de "comer por dos". Una ganancia elevada
de peso puede hacerle la labor de parto mucho más difícil.
Trate de no ganar más de 13 kg. durante todo su embarazo.
Recuerde que mientras esté embarazada, es más susceptible
a las intoxicaciones. Algunos aditivos e ingredientes artificiales
pueden ser dañinos para el bebé e inclusive causar
daños congénitos. Lea cuidadosamente las etiquetas
de los productos y minimice la ingesta de alimentos procesados
o enlatados. Trate de comer alimentos preparados frescos cuando
le sea posible.
También, beba entre 8 y 10 vasos de agua al día.
Sobre todo no aguante las ganas de orinar. Eliminar las toxinas
de su cuerpo le ayudará a evitar infecciones urinarias
que con frecuencia padecen las mujeres embarazadas.
Por favor recuerde que durante su embarazo una dieta rica en
calcio es esencial para usted y su bebé. Consuma productos
lácteos o suplementos de calcio diariamente, preferiblemente
en la noche. Un adecuado suministro de calcio al organismo la
hará menos susceptible a calambres. Consumir un yogourt
o beber un vaso de leche antes de acostarse le ayudará
a dormir mejor.
Evite consumir mucha sal que podría hacerla retener líquido
e hincharse.
Embarazo y sustancias tóxicas
Estudios recientes han demostrado que la ingesta de sustancias
dañinas, por parte de la madre, pasan al feto; por sobre
todo, evite el alcohol, el tabaco y las drogas mientras se encuentre
embarazada.
El fumar puede hacer que su bebé nazca prematuro, y tal
vez muy pequeño y con deficiencias respiratorias. Beber
alcohol mientras está embarazada podría causar defectos
congénitos. RECUERDE QUE LAS DROGAS NO SON SEGURAS NI PARA
USTED NI PARA SU BEBE
Usadas combinadas pueden ser inclusive más peligrosas.
Estar embarazada es la mejor razón para dejar esos hábitos.
Cuide de su hijo cuidándose a usted misma
Trate de beber menos café, té y sodas con cafeína.
Nunca tome medicinas sin primero consultar con su médico.
Algunas medicinas pueden hacerle daño al bebé.
Embarazo y descanso
Algunas veces el extremo cansancio puede hacer a la mujer embarazada
sentirse irritable -incluso deprimida-. Trate de descansar todo
lo que pueda. Si el dormir se le dificulta, trate de hacerlo de
lado (preferiblemente sobre su lado izquierdo) y coloque una almohada
entre sus piernas.
Es importante que relaje su cuerpo y su mente tan frecuentemente
como le sea posible. Periodos regulares de relajación la
ayudarán emocional y físicamente.
Molestias asociadas al embarazo
Conforme crece el feto, el útero aumenta de tamaño
afectando otras partes de su cuerpo. Algunos cambios son iniciados
por la hormonas que su organismo secreta para nutrir y proteger
al feto, y prepararlos a ambos para el nacimiento.
Durante el embarazo usted podrá experimentar algunas molestias
como:
Estreñimiento y hemorroides: Entre las
razones para el estreñimiento y las hemorroides, se encuentran
los cambios que las hormonas producen, enlenteciendo el proceso
del tracto digestivo. Sumado a esto, durante el último
trimestre de embarazo, el útero engrandecido aumenta su
presión sobre el recto. Para minimizar estas molestias
trate de beber mucho líquido y coma frutas y vegetales
ricos en fibra. Algunas mujeres experimentan alivio bebiendo un
vaso de agua tibia en ayunas, antes del desayuno.
Náuseas: Así como el estreñimiento,
se debe a cambios metabólicos. En las mañanas -antes
de levantarse- coma unas galletitas de soda y levántese
muy lentamente. Trate de comer en pequeñas cantidades cada
tres horas (dieta fraccionada). Es bueno comer proteínas
(carne, huevos, leche) antes de acostarse en la noche.
Acidez: Esto ocurre cuando los alimentos digeridos
son empujados desde su estómago hacia el esófago.
Como dijimos anteriormente, durante el embarazo todo el proceso
digestivo se enlentece y adicionalmente, el útero engrandecido
empuja al estómago hacia arriba. Para evitar la acidez,
coma en pequeñas cantidades, varias veces al día.
Evite alimentos muy grasosos o con muchas especias y espere al
menos una hora antes de acostarse. Algunas mujeres experimentan
alivio colocando dos o tres almohadas bajo su cabeza para dormir
(posición semisentada)
Fatiga: Su organismo está haciendo un
gran esfuerzo mientras está embarazada por eso trate de
dormir 8 horas diarias y tome una siesta si le es posible. Evite
los trabajos pesados e ingiera una dieta balanceada.
Dolores de Cabeza: Puede ocurrir que experimente dolores de cabeza
durante su embarazo. Las causas pueden ser: tensión nerviosa
o quizás el aumento en el volumen de sangre dentro de su
organismo ahora que está embarazada. Descanse y trate de
relajarse. Algunas mujeres experimentan alivio caminando al aire
libre. No tome medicinas a menos que se lo aconseje su médico.
Micciones frecuentes: Su útero está
presionando también a su vejiga y aunque su vejiga esté
casi vacía, esta presión crea la misma sensación
como si estuviera llena. No aguante las ganas de orinar (recuerde
lo que explicamos anteriormente sobre la eliminación de
toxinas)
Calambres: Estos problemas circulatorios se
originan por el aumento de peso experimentado en el embarazo.
Pídale a si doctor que le recomiende algunos ejercicios
para aliviar esas molestias.
Cloasma: Son manchas oscuras que aparecen en
la piel y son causadas por las hormonas presentes durante el embarazo.
Muchas veces desaparecen después del parto. A veces evitar
la luz solar ayuda a prevenirlas.
Estrías: El sobrepeso hace que la piel tenga que soportar
mayor tensión. Las estrías aparecen generalmente
en el abdomen y lentamente desaparecen después del parto.
Várices:Se producen por la presión
que el útero ejerce en la parte baja de su abdomen que
hace la circulación dificultosa. Normalmente aparecen en
las piernas y si usted permanece de pié o sentada por períodos
largos de tiempo. Algunas sugerencias incluyen no permanecer en
la misma posición por mucho tiempo. Trate de alternar los
períodos en los que se encuentra de pié o sentada.
Muévase con frecuencia para estimular la circulación.
Eleve las piernas cuando le sea posible. Inclusive cuando esté
en la cama puede colocar una almohada bajo sus caderas. Mientras
esté sentada trate de elevar los piés. No use ropas
muy ajustadas. Su doctor podría recomendarle inclusive
medias de soporte. Consúltele.
Dificultad al respirar: Esto ocurre durante
el tercer trimestre pues el feto está ocupando más
espacio en su abdomen. Respire profundamente varias veces al día
(puede preguntarle a su instructor para el parto) pero evite hiperventilarse.
Puede dormir semisentada (con varias almohadas) y evite los lugares
conglomerados y contaminados.
Dolores de espalda: Es una consecuencia del
aumento de su abdomen y del incremento de peso. Use zapatos de
tacón bajo, trate de mantener su espalda recta y evite
cargar objetos pesados. Es bueno practicar ejercicios de relajación
que le ayudarán a eliminar la tensión en sus músculos.
Hinchazón: Se debe a la retención
de agua en los tejidos, especialmente en sus piés. Eleve
sus piernas cada vez que pueda y evite ropas ajustadas que presionen
sus piernas. Es importante avisarle al doctor si nota que su hinchazón
no es sólo en las piernas y si nota un aumento brusco de
peso.
Señales de alarma durante su embarazo
Debe contactar inmediatamente a su médico si tiene alguno
de los siguientes signos: