| Comunicándote
con Tu Hijo

Ya han pasado los primeros tres meses de gestación;
las molestias van desapareciendo gradualmente. Si
bien tu organismo sigue trabajando silenciosamente
en el crecimiento y desarrollo de tu hijo o hija,
ya te permite retomar tus actividades habituales.
Es el momento para disfrutar la experiencia de comunicarte
con el nuevo ser que está en tu interior.
Alrededor
de los cuatro meses, cuando la ecografía ya
te ha permitido "conocerlo físicamente",
podrás sentir sus movimientos, que aumentan
en intensidad a medida que va creciendo; esta movilidad
es la mejor señal de que todo está bien.
Esta
percepción de la vida que habita en tu interior
permite establecer diversas formas comunicación,
de: los pensamiento sentimientos que el estar embarazada
te genera, hasta formas más concretas de comunicación
con tu hijo o hija, como hablarle, ponerle música,
acariciarlo a través de las paredes de tu abdomen.
Recuerda:
Si tú estás bien, tu hijo estará
bien.
Alimentación
Dado el intenso trabajo que tu organismo desarrolla
durante el embarazo, es necesario que recibas una
alimentación adecuada, que contenga los elementos
nutritivos necesarios para realizarlo. No se trata
de "comer por dos"; lo importante es la
calidad y contenido de lo que comes, balanceando los
distintos grupos de alimentos.
Además,
se requiere aportar suplementos de hierro, para evitar
la anemia,`y asegurar la cantidad adecuada de calcio;
si no te gusta la leche (fuente fundamental del calcio)
o no la toleras bien, será necesario que tomes
preparados farmacológicos de calcio. Un excesivo
peso no ayuda al desarrollo del embarazo y puede ser
riesgoso, tanto para la madre como para su hijo; los
kilos de mas, aparte de afectar su estética
corporal, pueden causarle problemas de salud en etapas
posteriores de la vida.
Síntomas de alarma
© Sangramiento genital.
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Perdida de liquido, con o sin molestias agregadas
(picazón, ardor, mal olor).
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Dolor abdominal relacionado con el útero (contracciones).
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Molestias urinarias (dolor, aumento de frecuencia,
orina de aspecto alterado).
Cuidado a seguir
© La actividad física a desarrollar durante
el embarazo debe armonizar las necesidades de la vida
cotidiana (trabajo domestico, trabajo fuera del hogar)
con tu condición de embarazada.
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El cuerpo va entregando señales que es conveniente
escuchar; si bien el embarazo no es una forma de invalidez,
la intensidad del trabajo que el organismo materno
desarrolla requiere adecuar los esfuerzos físicos.
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La vestimenta y el calzado a usar deben ser cómodos,
de acuerdo al periodo del embarazo; evite el uso de
ropas muy ajustadas así como de tacos muy altos.
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La piel requiere un cuidado especial para prevenir
la aparición de estrías abdominales
y en los pechos; la preparación del pezón,
por su importancia para la lactancia natural, resulta
fundamental.
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En el aseo corporal, lo ideal es la ducha; si no se
dispone, la alternativa es el baño de esponja.
Para el aseo genital externo diario, en general basta
con usar agua corriente, sin sustancias químicas
agregadas.
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Respecto a la vida sexual durante el embarazo, no
existen razones para limitarla si no existen molestias
especificas. Es una buena forma de mantener la relación
afectiva de la pareja en esta etapa tan importante
de sus vidas.
Guía de alimentación
1. Consuma diferentes tipos de alimentos durante el
día.
Cereales, papas y legumbres frescas; frutas y verduras;
pescados, carnes, huevos y legumbres secas; lácteos,
aceites, grasa y semillas.
2.
Aumente el consumo de frutas, verduras y legumbres.
Estos alimentos proporcionan una cantidad importante
de vitaminas y de fibra dietética.
3.
Use de preferencia aceites vegetales y limite las
grasa de origen animal.
El consumo elevado de grasa animal es uno de los factores
de riesgo para el desarrollo de enfermedades a las
arterias y el corazón.
4.
Prefiera carnes como pescado, pavo y pollo.
Estas carnes tienen menos grasa y colesterol que el
vacuno, cerdo, cordero y vísceras.
5.
Aumente el consumo de leche de bajo contenido graso.
La leche y sus derivados son la principal fuente de
calcio, indispensable para embarazadas y madres que
amamantan.
6.
Reduzca el consumo de sal.
La hipertensión arterial esta asociado al elevado
consumo de sal.
7.
Modere el consumo de azúcar.
Las personas sanas deben consumir con moderación
el azúcar y aquellos productos que lo contienen,
como mermeladas, chocolates, caramelos, pasteles,
colaciones envasadas y bebidas.
Doctora:
Leonor Villamizar
Ginecologa
y Obstetra

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